CIUDAD DE PANAMÁ MICE

Ciudad de Panamá es la capital del país en forma de istmo que comunica el norte y el sur de América. Y que permite conectar los océanos Pacífico y Atlántico mediante la que sigue siendo una de las mayores proezas de la Humanidad. La relevancia histórica y natural de Panamá queda patente en una ciudad cosmopolita que cuenta con interesantes novedades para los grupos profesionales.

NEXO ENTRE MUNDOS 

Por Eva López Alvarez

Panamá es un país lleno de historia humana y natural y no todos saben que su capital es un resumen tangible de ambas. Oficialmente denominada Ciudad de Panamá, es una urbe cosmopolita en la que tanto se escucha español, como inglés, francés, chino o coreano.

La historia de Ciudad de Panamá remonta a la fundación española en el siglo XVI. Sin embargo, la actual no corresponde a la ciudad original. Los únicos vestigios de la primigenia son los restos arqueológicos que encuentran a dos kilómetros de distancia: es la conocida como Panamá La Vieja.

La capital actual fue fundada en 1673 tras el enorme incendio que asoló la ciudad inicial. El motivo fue la explosión de pólvora provocada por los gobernantes españoles, que prefirieron sacrificarla antes de verla caer en manos del pirata Henry Morgan. Lo que tenía que desanimar al invasor, terminó asolando la ciudad.

Por eso el actual Casco Viejo, conocido localmente como ™el casco∫, ejerce de principal testimonio de un pasado que comenzó siendo español. Cambió con la llegada de los ingenieron franceses liderados por Ferdinand de Lesseps y su proyecto de canal transocéanico. Y terminó sumando una impronta norteamericana más que evidente que comenzó en 1903 con las obras del actual canal.

«El casco»

Hace 30 años resultaba impensable que un extranjero pasease por las calles del Casco Viejo. Los propios panameños desaconsejaban un distrito que ellos mismos evitaban por razones de seguridad. Sin embargo, hoy no solo se promociona como uno de los espacios coloniales más bonitos de Latinoamérica, sino que reúne a lugareños y turistas, profesionales de paso por el país, panameños deseosos de vivir la noche más vibrante y compradores de artesanías para todos los presupuestos.

Las novedades hoteleras más interesantes ejercen de testimonio vivo de la historia local. Se vuelve flagrante en La compañía, un hotel independiente vinculado a Hyatt. Ocupa una manzana de la que forman parte las ruinas de la antigua iglesia de la Compañía de Jesús. De hecho están conectadas con el hotel y pueden ser utilizadas como espacio para eventos. La concesión de permisos para el uso de este venue, dependiente de la Autoridad de Turismo de Panamá, forma parte de los servicios que se gestionan desde el hotel.

Inaugurado hace un año como fruto de la restauración de tres edificios históricos, esconde tras las fachadas originales tres alas de habitaciones que rinden tributo a la historia. En total, el hotel cuenta con 88 habitaciones, todas con balcón.

El ala española ocupa un edificio jesuítico y ofrece una estética en la que impera la piedra vista y la madera. La francesa, más glamurosa con sus dorados y molduras, se sitúa sobre la que fue la primera universidad de Panamá y que ocupaba un edificio del siglo XVIII.

La americana se ubica en la que fue la primera galería comercial de Panamá, inaugurada a principios del siglo XX, y sus habitaciones se inspiran en la naturaleza tropical y el art déco. En lo alto de este ala se encuentran la piscina y la azotea, solo accesible por escaleras, que se ofrece para cócteles de hasta 50 invitados. Aunque la altura no sea muy considerable, permite divisar los diferentes skyline que caracterizan a la ciudad.

Como parte del patio que sirve de corazón al hotel, la ™capilla natural∫ es la zona conectada a la ruina jesuítica que se puede utilizar para eventos al aire libre. Utilizando ambos espacios, se pueden organizar cócteles para un máximo de 80 invitados.

El complejo cuenta con cinco salones destinados a sesiones profesionales y sociales. Solo uno de ellos, en un piso inferior, no cuenta con luz natural. Todos gozan de personalidad y encanto ya que no hay un solo lugar en este hotel que no cuente con su propio storytelling. Ni siquiera los ascensores escapan a  ello. Los cinco restaurantes y bares que completan la oferta forman parte del abanico de posibilidades que se pueden destinar de manera exclusiva para grupos.

A su lado, el Central Hotel Panamá, aunque reciente, forma parte de los clásicos. Su primera inauguración data de 1874 y fue el primer hotel de Panamá, alojando a ilustres huéspedes como Theodore Roosevelt y Ferdinand de Lesseps.

Renovado en 2016, hoy cuenta con 135 habitaciones y suites en torno a un bonito patio interior, así como cinco salas para eventos. La azotea, además de incluir la piscina, ofrece bonitas panorámicas y cuenta con uno de los espacios que suelen albergar cócteles.

Una renovación en curso

El Casco Viejo fue incluido en 1997 en la lista de lugares Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Aún quedan numerosos edificios por recuperar, si bien es muy evidente la apuesta de capitales extranjeros por recuperar esta parte de la ciudad, Esto toma forma a través de nuevos hoteles, restaurantes y clubes nocturnos, galerías de arte y tiendas de exclusivas artesanías.

Algunos edificios se habían convertido en auténticas ruinas, pero seguían manteniendo una ubicación hoy privilegiada para observar el skyline que definen los rascacielos, el horizonte repleto de navíos que esperan su paso por el canal y el sonido de las olas que rompen contra la ciudad. Es el caso del Sofitel Legend Casco Viejo, que ha dado una nueva vida al que fue el primer club empresarial de la capital.

Es el primero de la marca del Grupo Accor en América y responde perfectamente a los criterios que la definen: un edificio centenario con peso en la historia local que da lugar a un producto hotelero exclusivo. Renace como una combinación del art de vivre francés y la impronta panameña. Es el hotel más grande del Casco Viejo y cuenta con 159 habitaciones, piscina frente al océano y spa con cuatro cabinas de masaje. En el se ofrecen originales propuestas en torno a la «sonidoterapia».

Para sesiones profesionales cuenta con cuatro salones, el mayor con capacidad para 180 personas en banquete. Se completa con una terraza que puede ser utilizada como venue con magníficas vistas. En ella se organizan cócteles de hasta 60 asistentes.

Espacios como Lazotea también forman parte de las novedades para afterworks o cierre a una jornada de incentivo. Consta de dos ambientes: un restaurante cubierto y una azotea con área de piscina exterior en la que se pueden organizar eventos. Está de moda disfrutar en este lugar de un cóctel con vistas a la ciudad iluminada.

Entre las ruinas que pueden aportar un toque histórico a cualquier evento en el Casco Viejo, las de Santo Domingo se suman a las de la Compañía de Jesús.

Un destino corporativo

Si algo caracteriza a Ciudad de Panamá es su marcado carácter corporativo. No solo los numerosos rascacielos de oficinas y entidades bancarias lo demuestran, incluso hoteles como los del Casco Viejo, que en otros lugares del mundo tendrían un marcado perfil vacacional, cuentan con un amplio porcentaje de clientela corporativa.

El distrito financiero o área bancaria, se asoma al océano Pacífico y es perfectamente reconocible por los numerosos rascacielos. Si bien la vida nocturna de Ciudad de Panamá se concentra en el Casco Viejo, en esta zona es posible encontrar restaurantes de todas las nacionalidades del munco y, sobre todo, bancos, muchos bancos.

Entre las novedades del distrito financiero destaca el Gran Evenia Hotel, con cuatro estrellas y 100 habitaciones. Nueve de ellas son las denominadas business suite: en realidad son pequeños apartamentos dotados de salón-cocina y espacio de trabajo. Fue inaugurado en abril de 2022 como fruto de la renovación del antiguo aparthotel Las Vegas.

Cuenta con piscina en la azotea –piso 10–, donde se ubica también el gimnasio con vistas. El área de bar contigua a la piscina se utiliza para eventos privados. Puede albergar hasta 50 personas en la parte cubierta, 80 si se recurre a todo el espacio.

Dos salones panelables sirven para reuniones de hasta 120 personas en teatro y ambos cuentan con luz natural. El del primer piso se complementa con una terraza para coffee breaks. El de la planta baja, con acceso directo a la calle, es el más demandado para banquetes y las luces se pueden adaptar a los colores corporativos del cliente.

Claramente enfocado a los grupos profesionales, el RIU Plaza Panamá supuso el lanzamiento en el mundo de la marca urbana del grupo RIU.

Situado junto al emblemático edificio conocido como Tornillo, tiene categoría cinco estrellas y cuenta 644 habitaciones y 23 salones. El mayor, sin columnas y con foyer, tiene capacidad para 1.600 delegados en teatro.

De ellos, cinco cuentan con luz natural, especialmente el que está completamente acristalado como parte de la amplia terraza del sexto piso. En el, 700 personas pueden asistir a un cóctel. También se cuenta entre la oferta para eventos el bonito penthouse del piso 34. Muy utilizado pata banquetes de hasta 50 comensales, es posible disfrutar en la misma velada de las dos vistas que ofrece el hotel, hacia la ciudad y hacia el océano.

Parte de las habitaciones tienen acceso al salón ejecutivo Crown Level, con salón de reuniones para ocho personas. Completan la oferta del hotel tres restaurantes, un bar y una estación de sushi. Tastes cuenta con reservado para 24 comensales y ofrece cocina española. El hotel también tiene piscina en la planta baja.

En 2015, Marriott integró dentro de su marca Autograph Collection Hotels, el Sortis Hotel Spa & Casino, con 391 habitaciones. Cuenta con 22 salones para eventos, el mayor con capacidad para 1.050 personas, a los que se suman otras 16 salas para reuniones.

Destino de grandes eventos

En el área financiera, el Centro de convenciones Atlapa, inaugurado en 1982, sigue siendo utilizado grandes eventos gracias a sus 2.806 plazas en el teatro y 5.000 asientos en su mayor sala.

En 2021 el país se dotó de una infraestructura mucho más moderna en el exterior de la ciudad: El Panama Convention Center, en la Calzada de Amador y muy cerca del canal, tiene capacidad para 23.000 delegados.

La amplitud es la mayor característica de la infraestructura, que tiene un gran vestículo de 11.000 m2 y un espacio de exhibición de más de 15.000 m2 divisible en tres. Para reuniones, ofrece 16 salas de diferentes tamaños.

Una atracción ineludible

Antes de la inauguración del Canal de Panamá, la conexión en barco entre los océanos Atlántico y Pacífico solo se podía realizar navegando por el Cabo de Hornos o el Estrecho de Magallanes.

Cuando los exploradores europeos descubrieron que los indígenas del actual Panamá conseguían salvar los 82 kilómetros de distancia que tiene el istmo en su punto más estrecho mediante distintos caminos, nació la idea de crear un sistema de esclusas que permitiese que fuesen los barcos quienes pudiesen atravesar el continente americano por este lugar. Los primeros intentos datan del siglo XVI, aunque sin éxito.

Tras varios proyectos fallidos, que no obstante hicieron evolucionar el proyecto, el ingeniero francés Fernando de Lesseps presentó a finales del siglo XIX un proyecto de excavación del que nació el actual canal. Sin embargo, superados los plazos previstos, hastiados los inversores y sumando numerosísimas bajas debido a las enfermedades tropicales, fue el gobierno estadounidense quien recuperó el proyecto que hoy sigue en activo.

El 15 de agosto de 1914 fue finalmente inaugurado el actual canal, que comunica el mar Caribe y el océano Pacífico a través de un sistema de esclusas en cada extremo que permiten elevar los barcos hasta el lago Gatún –un lago artificial situado a 27,5 metros sobre el nivel del mar–, para después hacerlos descender hasta el nivel del Pacífico o el Caribe.

Así concluyó una obra que se había iniciado en 1880 con una duración estimada de ocho años. En 2016 se abrió un nuevo capítulo con el nuevo juego de esclusas que permite circular a navíos de mayor envergadura e incluye los sistemas de optimización de agua más modernos del mundo.

En la esclusa de Miraflores existe un interesante museo que describe las diferentes etapas y métodos utilizados para la creación de esta obra de ingeniería, siendo posible acercarse hasta la misma esclusa para observar los mecanismos.

Este centro de visitantes también alberga un teatro IMAX donde asistir a la película que presenta la historia, así como una terraza abierta y gradas que se pueden privatizar para observar el paso de los barcos mientras se disfruta de un cóctel. La experiencia no deja indiferente a nadie.

La importancia de Panamá desde el punto de vista económico y comercial gracias es comparable con la relevancia que tiene el país desde el punto de vista ecológico, al ser el istmo que permitió la transferencia de fauna entre dos subcontinentes.

El mejor sitio para descubrirlo es el Biomuseo ubicado en un original edificio diseñado por Frank O¬Gehry. Tambiñene s un venue que ofrece sus espacios interiores y exteriores para eventos con vistas la canal, la ciudad o la original estructura del edificio.

Incentivos en el paraíso

A menos de dos horas por carretera de la capital, la zona denominada Riviera Pacífica alberga interesante propuestas para incentivos. The Buenaventura Golf & Beach Resort Panama, perteneciente a la red Autograph Collection Hotels de Marriott, es una de ellas. Se trata de un complejo que forma parte de un recinto residencial que cuenta con playa delimitada por barreras naturales y en la que se pueden organizar eventos. Además del campo de golf con 18 hotyos y la marina para saludas al mar que pueden incluir distintas actividades o torus de pesca, ofrece la posibilidad de organizar calses de cocina y mixología, catas de chocolate panameño, café y ron o demostraciones con caballos en el club ecuestre. Las instalaciones deportivas se usan para torneos de pádel, fútbol, tenis, basket o béisbol. Incluyen una piscina semiolímpica.

El complejo cuenta con 114 habitaciones, todas con balcón o jardín privado, y diez salones para eventios con capacidad para un máximo de 350 personas en eauditorio en el mayor. A los 6 restaurantes y bares se suman los numerosos espacios donde organizar eventos al aire libre.

Evenia culminará en noviembre la renovación del Bijao Beach Resort by Evenia, con 293 habitaciones y seis salones de reunión.

El Caribe de Panamá sigue siendo desconocido para muchos. Y es que el país cuenta con playas de postal, principalmente en el archipiélago de San Blas, donde habitan los indígenas de la etnia Guna Yala. Se puede acceder en avión, en trayectos de media hora desde el aeropuerto de Albrook en Ciudad de Panamá, con destino a la isla de El Porvenir, o circular en 4×4 durante dos horas de recorrido por carretera.

Desde Playa Cacique, grupos de hasta 18 pasajeros embarcan hacia la isla Mamey para un día de disfrute del Caribe más idílico, atravesando una piscina natural y una zona de maglares dignas de cualquier sueño de explorador.

Incluir el Caribe panameño como complemento a una estancia en Ciudad de Panamá garantiza el efecto sorpresa. Pocos imaginan que en tan poca distancia pueda haber tanto contraste. Transitar en tan poco tiempo entre una capital bulliciosa en la que los bancos pugna por alcanzar el cielo, un canal que comunica dos océanos ejemplifica las capacidades técnicas de la humanidad, y playas de postal en las que es posible interactuar con indígenas que mantienen costumbres ancestrales, empezando por sus vestimentas, es una posibilidad que pocos destinos ofrecen.

Más información

FONDO DE PROMOCIÓN TURÍSTICA DE PANAMÁ (PROMTUR)
Anna Alfano
Gerente de Ventas Corporativo
gvargas@visitpanama.com
Tel: +507 6449 8940
www.visitpanama.com

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